Cómo calibrar correctamente los sensores en el cuarto de cultivo
Esto da lugar a decisiones erróneas en cuanto a la ventilación de salida, la deshumidificación, la calefacción o la regulación del CO₂.
Un clima estable solo se puede controlar en la medida en que se mida. Muchos problemas climáticos en el cuarto de cultivo son, en realidad, problemas de medición: los sensores se desvían, están colocados en el lugar equivocado o sus lecturas se ven alteradas por corrientes de aire, aparatos que desprenden calor o radiación directa. Esto da lugar a decisiones erróneas en cuanto a la ventilación de salida, la deshumidificación, la calefacción o la regulación del CO₂.
Esta guía trata exclusivamente de los sensores climáticos en el cuarto de cultivo: temperatura, humedad relativa y CO₂. El objetivo es que tus valores de medición sean reproducibles, comparables y realmente útiles para el control climático.
Por qué es importante la calibración en la sala de cultivo
Incluso pequeños errores de medición pueden empeorar notablemente el control climático:
- Los errores de temperatura de 1-2 °C alteran significativamente la evaluación del estrés térmico o del descenso nocturno de la temperatura.
- Los errores de humedad de 5-10 % HR distorsionan la evaluación del riesgo de moho y del VPD.
- Los errores de CO₂ provocan que se dosifique una cantidad insuficiente o excesiva de CO₂.
Es especialmente problemático que muchos sensores económicos no fallen de forma repentina, sino que se desvíen poco a poco. Sin una comparación con un valor de referencia, esto a menudo no se detecta hasta que es demasiado tarde.
Qué sensores deben calibrarse
En el ámbito de la climatización, son especialmente relevantes tres tipos de sensores:
Sensores de temperatura
Deben medir la temperatura del aire en la zona relevante para las plantas. Los buenos dispositivos suelen ser relativamente estables, pero pueden proporcionar valores muy distorsionados si se colocan incorrectamente.
Higrómetros
Los sensores de humedad se desvían con más frecuencia que los de temperatura. Especialmente en entornos húmedos o cerca de la condensación, la precisión suele disminuir con el tiempo.
Sensores de CO₂
En el caso de los sensores de CO₂, es especialmente importante que se trate de un sensor NDIR. Estos son mucho más adecuados para el cuarto de cultivo que los sensores de estimación simples e imprecisos. No obstante, los sensores NDIR también necesitan revisiones periódicas y, según el modelo, una calibración o una referencia de aire fresco.
Colocar los sensores correctamente
La calibración sirve de poco si el sensor está colocado en un lugar inadecuado. Para obtener datos climáticos útiles, hay que tener en cuenta lo siguiente:
- Colocar los sensores de temperatura y humedad a la altura del dosel de hojas
- No colocarlos directamente delante de los conductos de entrada o salida de aire
- No montarlos justo delante de ventiladores de recirculación
- Mantener distancia respecto a aparatos que generen calor, controladores, deshumidificadores y paredes
- No realizar mediciones en esquinas ni directamente bajo el techo de la sala
En el caso de los sensores de CO₂, ten en cuenta además lo siguiente:
- No montarlos directamente en la salida de CO₂
- No los coloques en zonas muertas sin movimiento de aire
- Mide, a ser posible, en una zona representativa de la población de plantas
Cómo comprobar los sensores de temperatura y humedad
Lo más práctico es comparar varios dispositivos en las mismas condiciones.
Procedimiento
- Coloca todos los sensores que vayas a comprobar en la misma habitación tranquila durante varias horas.
- Colócalos a cierta distancia entre sí, pero sin que les dé corriente de aire directamente.
- Utiliza un dispositivo de referencia lo más fiable posible.
- No compares los valores hasta que se hayan estabilizado.
- Anota la desviación de cada sensor.
Importante: No te fijes solo en un valor puntual. Es mejor realizar una comparación durante al menos 30-60 minutos en condiciones estables.
Prueba de la sal para higrómetros
Para muchos higrómetros resulta útil realizar una prueba de la sal. En un recipiente hermético con una solución salina saturada, a unos 20-25 °C se alcanza una humedad relativa del aire de aproximadamente 75 % HR. Tras un tiempo suficiente de estabilización, se puede anotar la desviación del higrómetro.
Esta prueba es sencilla, pero solo resulta útil si:
- el recipiente es realmente hermético
- la sal está húmeda, pero no completamente líquida
- se deja tiempo suficiente para que se estabilice
Comprobar correctamente los sensores de CO₂
Los sensores de CO₂ deben comprobarse periódicamente con aire exterior fresco o según las instrucciones del fabricante. El aire exterior suele situarse, a grandes rasgos, en el rango de unas 420 ppm, aunque varía ligeramente en función del entorno.
Puntos importantes:
- Dejar que el sensor se caliente antes de la comprobación, siguiendo las instrucciones
- No realizar la comprobación junto a personas, ya que el aire exhalado aumenta considerablemente el nivel de CO₂
- No realizar la calibración de referencia junto a carreteras, garajes o fuentes de combustión
- Sigue las instrucciones del fabricante sobre la calibración del punto cero o con aire fresco
La calibración automática de la línea de base puede resultar problemática en espacios cerrados de forma permanente, si el sensor nunca entra en contacto con aire fresco real. En ese caso, el punto de referencia se desplaza a largo plazo.
Intervalos de calibración en la práctica
Los intervalos recomendados en la práctica son:
- Temperatura/humedad: comprobar cada 3 a 6 meses
- Sensores de CO₂: inspección visual mensual; comprobación funcional según las instrucciones del fabricante o cuando se detecten valores anómalos
- Comprobación inmediata tras una caída, condensación, suciedad intensa o picos inusuales en las mediciones
Documentación en lugar de conjeturas
Lleva una pequeña lista de calibración con:
- Dispositivo y ubicación
- Fecha de comprobación
- Valor de referencia
- Desviación medida
- corrección aplicada
Así podrás detectar si un sensor se mantiene estable o si presenta una deriva creciente. Eso es precisamente lo que convierte los valores de medición individuales en un sistema climático fiable.
Conclusión
Un buen control climático no empieza por el regulador, sino por una medición correcta. Si los sensores de temperatura, humedad y CO₂ se colocan correctamente, se comprueban periódicamente y se documentan, reaccionarás ante datos climáticos reales en lugar de ante errores de medición. Esto hace que el cuarto de cultivo sea más estable, predecible y mucho más fácil de controlar.
Consejos de profesionales
- Un buen dispositivo de referencia evita muchas decisiones erróneas.
- Los higrómetros suelen desviarse más que los sensores de temperatura.
- Nunca instales los sensores de CO₂ directamente en los difusores.
- Comprueba siempre los sensores tras la condensación.
- Las desviaciones documentadas son más valiosas que las estimaciones.
Preguntas frecuentes
¿Cómo calibro mi sensor de temperatura y humedad en el cuarto de cultivo?
Para calibrar tu sensor, compara los valores medidos con los de un termómetro y un higrómetro fiables. Ajusta los valores según corresponda utilizando las opciones de calibración del menú del sensor.
¿Dónde debería colocar mis sensores de CO₂ en el cuarto de cultivo?
Coloca los sensores de CO₂ cerca de las plantas, pero no directamente encima de ellas, para garantizar la precisión de las mediciones. Asegúrate de que el sensor no se vea afectado por ventiladores u otras corrientes de aire.
¿Con qué frecuencia debo calibrar los sensores de mi cuarto de cultivo?
Se recomienda calibrar los sensores cada 3 a 6 meses, o con mayor frecuencia si observas cambios significativos en las condiciones climáticas. Las revisiones periódicas ayudan a garantizar la precisión de los datos.