Combatir de forma específica los ácaros de la hilera en cultivos al aire libre
Esta guía explica cómo realizar un diagnóstico fiable, cómo controlar eficazmente la plaga y cómo prevenirla en el exterior.
Los ácaros son un problema en el cultivo de cannabis al aire libre, especialmente en las épocas estivales calurosas, secas y protegidas del viento. A diferencia del cultivo en interior, las condiciones al aire libre no se pueden controlar por completo. Especialmente durante períodos prolongados de alta presión atmosférica, con escasas precipitaciones y en lugares polvorientos, la infestación puede extenderse rápidamente. Las plantas más afectadas son las situadas junto a las paredes de las casas, en patios interiores, en laderas secas orientadas al sur o en macetas, ya que allí el estrés por calor y sequía es mayor.
Esta guía trata exclusivamente sobre la detección, el control y la prevención de los ácaros en el cultivo al aire libre.
Cómo identificar con seguridad los ácaros en el cultivo al aire libre
Los ácaros se sitúan preferentemente en el enverso de las hojas y, a menudo, son difíciles de ver a simple vista. Son característicos:
- finas motas claras en las hojas
- posteriormente, decoloraciones que van del amarillento al bronce
- en caso de infestación grave, finas telarañas en el envés de las hojas, los pecíolos o las puntas de los brotes
- aspecto general de las hojas mate y estresado
Prueba práctica fiable
Coloca una hoja de papel blanco debajo de una hoja sospechosa y golpéala suavemente. Si se observan pequeños puntos claros, amarillentos, verdosos o rojizos moviéndose sobre el papel, es un claro indicio de la presencia de ácaros.
Factores de riesgo típicos del cultivo al aire libre
En el cultivo al aire libre, el riesgo aumenta especialmente en caso de:
- sequía prolongada
- temperaturas diurnas elevadas, por encima de unos 28-30 °C
- entornos polvorientos, p. ej., caminos o tierra seca
- rincones protegidos con poca circulación de aire
- plantas en maceta estresadas con un riego irregular
Clasificar correctamente la infestación
No todos los casos requieren medidas drásticas inmediatas. Lo decisivo es hasta qué punto se ha extendido la infestación.
Infestación leve
- Solo unas pocas hojas afectadas
- Apenas hay telas de araña
- Daños limitados a zonas concretas
En estos casos, suelen bastar medidas mecánicas y biológicas.
Infestación moderada
- Varias partes de la planta afectadas
- Aumentan los daños visibles en las hojas
- Aparecen las primeras telarañas
Ahora hay que actuar de forma decidida, antes de que la población se multiplique de forma explosiva con el calor del verano.
Infestación grave
- Telarañas evidentes
- Muchas hojas dañadas
- Propagación visible a las plantas vecinas
En esta fase, el control total en campo abierto resulta mucho más difícil. En ese caso, hay que eliminar las partes de la planta afectadas y repetir los tratamientos con mucha frecuencia.
Control urgente en cultivos al aire libre
1. Retirar las hojas muy afectadas
Retira con cuidado y de forma limpia las hojas muy dañadas o las partes pequeñas de los brotes muy infestadas, para evitar que los ácaros se propaguen aún más. No dejes los restos de poda en el bancal, sino deshazte de ellos inmediatamente.
2. Trata a fondo el envés de las hojas
Dado que los ácaros se encuentran principalmente en el envés, los productos deben mojar completamente el envés de las hojas. Las opciones aptas para el cultivo al aire libre son:
- jabón potásico o jabón insecticida contra las fases móviles
- preparados a base de aceite de colza o de parafina, siempre que estén autorizados para el cultivo
- preparados que contengan azadiractina, según la autorización local y el periodo de aplicación
Importante:
- No pulverizar nunca bajo el sol intenso del mediodía
- Es mejor aplicarlo temprano por la mañana o por la tarde
- Repetir las aplicaciones según las instrucciones de la etiqueta, ya que a menudo no se eliminan todos los huevos
3. Utilizar organismos beneficiosos de forma selectiva
En campo abierto, los organismos beneficiosos solo funcionan bien si las condiciones meteorológicas y la intensidad de la plaga son adecuadas. Contra los ácaros se utilizan principalmente:
- Phytoseiulus persimilis en caso de infestación activa y condiciones cálidas
- Neoseiulus californicus, más bien para una aplicación preventiva o temprana y en condiciones más variables
Al aire libre, el éxito es mayor con clima templado, viento no demasiado fuerte y un inicio temprano de la infestación. En condiciones de calor y sequedad extremos o en caso de infestación grave con telarañas, la eficacia disminuye considerablemente.
Prevención en condiciones al aire libre
La prevención suele ser más eficaz que la intervención tardía en el caso de los ácaros al aire libre.
Mejorar la ubicación y el microclima
- No colocar las plantas en zonas polvorientas, poco ventiladas y con calor acumulado
- En caso de calor extremo, colocar las macetas de forma que reciban una buena circulación de aire
- Controlar las malas hierbas y las zonas periféricas muy polvorientas, ya que pueden servir de reservorio
Evitar el estrés hídrico
Los ácaros se benefician de las plantas debilitadas. Por eso, en el exterior es importante:
- Garantizar un suministro de agua uniforme
- Controlar especialmente las macetas en los días de calor
- Evitar el encharcamiento, pero también impedir que se sequen durante mucho tiempo
- El mantillo puede ayudar a reducir las fluctuaciones de temperatura del suelo en los parterres
Seguimiento periódico
Durante las épocas cálidas del verano, revisa al menos dos veces por semana:
- El envés de las hojas en la parte inferior y media de la planta
- Los bordes de las plantas orientados al sur o al oeste
- Las plantas en macetas situadas junto a paredes o en terrazas, con especial atención
Tras períodos prolongados de sequía, con valores elevados de GDD y fases de calor estables, el control debe ser aún más frecuente, ya que los ácaros pueden multiplicarse muy rápidamente en esas condiciones.
Errores frecuentes
- Tratar solo la parte superior de las hojas
- Reaccionar demasiado tarde ante las primeras manchas
- Pulverizar preparados a base de aceite a pleno sol cuando hace mucho calor
- Introducir insectos beneficiosos cuando las condiciones meteorológicas no son adecuadas
- Considerar el estrés hídrico como un mero problema de riego y pasar por alto la infestación de ácaros
Conclusión
Los ácaros tejedores de exterior son, sobre todo, un problema propio del verano y del estrés hídrico. Quien realice controles tempranos, revise sistemáticamente el envés de las hojas y reaccione ante los primeros indicios, suele poder contener la infestación de forma significativa. En el cultivo al aire libre, la clave del éxito radica sobre todo en la combinación de un diagnóstico preciso, un tratamiento rápido y un manejo del cultivo que minimice el estrés.
Consejos de expertos
- Revisa primero el envés de las hojas tras los periodos de calor.
- Los lugares polvorientos aumentan considerablemente el riesgo de infestación.
- Las plantas en maceta están especialmente expuestas en verano.
- Nunca realices pulverizaciones bajo el sol intenso del mediodía.
- En el cultivo al aire libre, es más importante intervenir pronto que ser estricto más tarde.
Preguntas frecuentes
¿Cómo puedo detectar la presencia de ácaros en mis plantas?
Los ácaros provocan manchas amarillas o marrones en las hojas y estructuras finas parecidas a telas de araña. Es importante examinar detenidamente el envés de las hojas, ya que es allí donde se esconden los ácaros.
¿Qué remedios naturales ayudan a combatir los ácaros en el campo?
Los remedios naturales, como el aceite de neem o los jabones insecticidas, pueden resultar eficaces contra los ácaros. Deben aplicarse con regularidad para controlar la población.
¿Cómo puedo prevenir la aparición de ácaros en el campo?
Una buena prevención consiste en fomentar la presencia de organismos beneficiosos, como los ácaros depredadores, regar con regularidad y evitar el exceso de abono, ya que esto aumenta el estrés de las plantas y las hace más vulnerables.