Combinar correctamente los fertilizantes alcalinos y los aditivos
Muchos errores en la fertilización no se deben a un conocimiento insuficiente de los productos individuales, sino a su combinación incorrecta.
Muchos errores en la fertilización no se deben a un conocimiento insuficiente de los productos individuales, sino a su combinación incorrecta. Un buen plan de nutrición consiste en un aporte básico estable y unos pocos complementos claramente justificados. Por el contrario, quien utilice varios aditivos a la vez sin comprobar su función en el sistema global corre el riesgo de sufrir un doble aporte, antagonismos, precipitaciones y un EC excesivo.
Esta guía te muestra cómo combinar de forma adecuada los fertilizantes básicos y los aditivos. Se centra exclusivamente en la gestión de nutrientes: qué grupos de productos existen, en qué orden conviene utilizarlos y cuándo un aditivo aporta realmente un valor añadido.
Distinguir los grupos de productos en el plan de nutrientes
Antes de combinar nada, debes saber qué función cumple cada producto. En el cultivo de cannabis, la mayoría de los productos se pueden clasificar en cinco grupos:
1. Fertilizantes básicos
Los fertilizantes básicos proporcionan el aporte fundamental de:
- macronutrientes: nitrógeno, fósforo, potasio
- nutrientes secundarios: calcio, magnesio, azufre
- micronutrientes: p. ej., hierro, manganeso, zinc, boro, cobre, molibdeno
Un fertilizante básico completo es siempre la base. Sin una base sólida, un producto complementario aporta poco.
2. Fertilizantes complementarios
Entre ellos se incluyen productos que complementan de forma específica determinados nutrientes, por ejemplo:
- Productos de calcio y magnesio
- fuentes puras de magnesio
- suplementos de PK
- preparados de micronutrientes individuales
Estos productos solo tienen sentido cuando el aporte básico no cubre por completo una necesidad real.
3. Aditivos funcionales con escaso valor nutritivo
Entre ellos se incluyen productos como:
- Suplementos de silicio
- Enzimas
- Ácidos húmicos y fúlvicos
- Productos a base de aminoácidos
Pueden complementar el plan de nutrientes, pero no sustituyen a un fertilizante básico.
4. Productos aditivos orgánicos
Algunos ejemplos son la melaza, los fermentos o los aditivos orgánicos para la floración. Pueden aportar nutrientes, pero a menudo de forma más impredecible que los productos minerales. Es recomendable actuar con cautela, especialmente cuando se combinan con una base mineral.
5. Productos de marketing sin un valor añadido claro
Si un producto no cuenta con una declaración transparente o solo utiliza términos vagos como «floración explosiva» o «aumento masivo de resina», no debe incluirse automáticamente en el plan de fertilización.
El orden correcto en el plan de nutrientes
Un plan bien estructurado sigue siempre la misma lógica:
- Conocer el agua base
- Determinar el fertilizante base
- Definir la conductividad eléctrica (EC) objetivo de la fase
- Añadir solo los complementos necesarios
- Controlar la carga total
Es importante: los aditivos no se añaden a ojo, sino solo cuando tienen sentido en relación con la base.
Evaluar primero el fertilizante base en su totalidad
Antes de añadir cualquier producto adicional, comprueba lo siguiente:
- ¿Cubre ya el fertilizante básico el Ca, el Mg y los micronutrientes?
- ¿Se trata de un sistema Grow, Bloom o A/B con un perfil completo?
- ¿Contiene ya el agua cantidades relevantes de calcio y magnesio?
- ¿Alcanza la EC el rango objetivo solo con el fertilizante básico?
Si ya se ha alcanzado la EC objetivo, cualquier aditivo adicional que contenga nutrientes aumentará la concentración total. En ese caso, habrá que reducirla en otro aspecto.
Errores frecuentes de combinación
Añadir Cal-Mag de forma generalizada a todas las mezclas
El Cal-Mag no es un complemento obligatorio. Solo tiene sentido si:
- el agua de partida es muy blanda,
- el sistema de fertilización utilizado aporta poco calcio o magnesio,
- o si un sustrato o sistema presenta una mayor necesidad.
Si se añade Cal-Mag innecesariamente, no solo aumenta la conductividad eléctrica (EC), sino también el riesgo de desequilibrios con el potasio u otros cationes.
Los potenciadores como complemento adicional, no como parte de la fórmula
Un potenciador de PK o de floración no debe añadirse simplemente «por encima». Si aporta cantidades significativas de P y K, la fertilización restante debe ajustarse en consecuencia.
Demasiados productos de micronutrientes en paralelo
El uso simultáneo de varios productos de oligoelementos aumenta el riesgo de un exceso de aporte. Los micronutrientes se necesitan en pequeñas cantidades; los preparados adicionales solo tienen sentido si hay una justificación clara.
Clasificación errónea del silicio
El silicio es un complemento, pero no sustituye a los nutrientes básicos. Debe considerarse un complemento, no un componente esencial del aporte de NPK.
Estrategia combinada: menos productos, más control
Un plan de nutrientes estable suele ser más sencillo de lo que se piensa. Para muchos ciclos de cultivo basta con:
- un fertilizante básico completo,
- si es necesario, un ajuste específico de Ca/Mg,
- opcionalmente, un suplemento claramente justificado.
Cuantos más productos se utilicen al mismo tiempo, más difícil resulta identificar correctamente las reacciones. Si surge un problema, con cinco aditivos es casi imposible determinar qué producto es el responsable.
Adaptación a cada fase
Plántulas y plantas jóvenes
En esta fase, la moderación es fundamental. El aporte básico debe ser suave. Utiliza aditivos solo cuando sean realmente necesarios. Las concentraciones elevadas de sales pueden causar daños rápidamente en esta fase.
Fase vegetativa
Ahora lo prioritario es un aporte básico estable. Los aditivos solo deben añadirse si complementan de forma adecuada el aporte básico y la EC total se mantiene dentro del rango adecuado.
Fase de floración
Durante la floración suele aumentar el uso de productos adicionales. Es precisamente aquí donde se cometen la mayoría de los errores. Lo importante no es el número de botellas, sino que el aporte total se mantenga equilibrado. Los aditivos deben tenerse siempre en cuenta en el cálculo global.
Conclusión
Un buen plan de fertilización no mejora por el uso de muchos productos, sino por una distribución clara de funciones. El fertilizante básico es el que aporta el nutriente principal. Los aditivos solo tienen sentido si cumplen un propósito concreto y comprensible. Quien clasifique los productos según su función, tenga en cuenta la EC total y evite el doble aporte, conseguirá un manejo de los nutrientes mucho más estable.
Consejos de profesionales
- Utiliza aditivos solo si tienen una función clara.
- Ten siempre en cuenta los aditivos al calcular la EC total.
- Es imprescindible utilizar un fertilizante básico completo.
- Más botellas no significan más rendimiento.
- En la medida de lo posible, cambia solo un factor cada vez.
Preguntas frecuentes
¿En qué orden debo mezclar el Cal-Mag, el silicio, el fertilizante básico y el potenciador en el agua de riego?
Echa siempre primero el silicio en el agua y remueve bien; a continuación, añade el Cal-Mag, luego el fertilizante básico y, por último, los aditivos o potenciadores. Mezcla brevemente entre cada uno de los componentes para evitar que se produzcan precipitaciones debido al contacto directo entre los concentrados.
¿Realmente necesito Cal-Mag si ya utilizo un fertilizante básico?
Solo si el agua de partida es blanda, si se produce una carencia con mayor frecuencia bajo iluminación LED o si el fabricante lo incluye expresamente en la fórmula. En el caso de agua dura o de fertilizantes básicos ya completamente formulados, la adición de calcio y magnesio suele provocar un doble aporte innecesario y puede interferir en la absorción de potasio o magnesio.
¿Puedo utilizar enzimas, potenciadores de PK y fertilizantes básicos juntos cada vez que riego?
Las enzimas suelen combinarse habitualmente con el fertilizante básico, siempre y cuando el valor de EC se mantenga dentro del rango deseado. Los potenciadores de PK deben utilizarse solo durante la floración y con moderación, ya que un exceso de aditivos provoca rápidamente una acumulación de sales y altera la proporción de nutrientes.